domingo, 14 de diciembre de 2008

A la sombra del pesebre...



Rostros ardidos del sol que no perdona, miradas profundas que acariciaron mi alma, abrazos con sabor a verdad, tono fresco al hablar, sonrisas que brotan con pureza autentica...pies que saben a tierra...manos que sostienen el sacrificio de años...
Historias de amor, de soledad, de encuentros y desencuentros,de trabajo, de sacrificio que recompensa, de hijos lejos, de otros tan cerca...de esperanza en la Providencia, de consuelo asegurado, un mate cebado a la sombra de un pesebre...(sin duda lo era)...
El lugar del nunca jamás, donde comienza el arco iris, donde los niños son niños y los adultos buena gente, donde la felicidad es simple, donde la sabiduria se entrega sin preambulos ni grandes cátedras, donde el amor no exige más que la simpleza...donde la lógica decanta sin mayores premisas...
El tiempo del click(y no el del mouse), la hora del "nos vemos" sin temores y a los ojos, el momento del silencio sin tapujos, el día del cachetazo bien dado, el sábado de un nuevo nacimiento...
Soy tierra abonada con arena de mistol, regada con agua de pozo y a la vera de un algarrobo testigo de un nuevo Nacimiento...entre mates con yerba buena a la sombra del Pesebre.




4 comentarios:

huellas compartidas dijo...

Donde cada uno es, sin altísimos muros ni grandes armaduras...

Adolfo Payés dijo...

Bellas palabras con tierras abonadas...

saludos un abrazo fraterno

Sara dijo...

Gracias Monica por tus comentarios de ánimo.

Tienes razón cuando dices que vivimos tiempos de soledad, de amor y desamor, de desencuentros y trabajo.

Ojala pronto lleguen tiempos mejores para todos, con un poco de más de sitio para el sentimiento, un beso,

aLba dijo...

:) espero que lleguen buenos tiempos ..... o mejores :)