
¿Cuál es la sencilla razón por la cual, en ese momento en el que debes decir la palabra justa,esa que abra las puertas de un diálogo que conduzca al país del nunca jamás; una disfasia abrupta y de modo violento se instala...y terminas expresando una incoherencia de excelencia...?
¿Cuál es la simple razón por la cual normalmente suelen brotarte las palabras por exceso,pero ahí, en ese instante donde te conectas con los ojos y el alma del otro y miras con detenimiento,y tu alma se sonroja; una avalancha de enmudecimiento te irrumpe y olvidas hasta tu nombre...?
¿Cuál es la bendita razón por la cual no encuentras espacio en tu propio cuerpo, y las moléculas que constituyen tu materia prima entran en caos atómico y algo sucede por ahí,tu cuerpo se pinta de colores...violeta, a veces verde y olvidas hasta el vaivén inconsciente de tus brazos al caminar...?
Razón obvia si las hay...






