miércoles, 2 de diciembre de 2009


¿Qué sucederá en el cielo cada ves que se desprende con ímpetu una décima de ml. de ese líquido tan noble?...
No lo sé,soy mujer de tierra, pero sé lo que genera a estos niveles terrenales...
La gente por lo general contrae los músculos orbiculares de los párpados con intensidad, como queriendo en ese acto detener la canilla celestial que sorpresivamente los encontró sin paraguas ni resguardo...
Están los que corren de a pasos cortos con el afán de que al transcurrir menos tiempo detenidos sobre la superficie goteante, la humedad que penetre los huesos sea menor, sin embargo por esas leyes naturales inexplicables suelen ser los que más mojados se lucen en tal escenario...
Muchos son los que hacen dudar si el agua cae desde arriba o llueve desde el suelo, porque entre los saltos desenfrenados y los conductores automovilísticos que sueñan en Rally,las rodillas quedan suspendendidas en un mar metropolitano...
Y estamos los que por alguna razón muy obvia aminoramos la marcha.Después de un deliberado diálogo interno entre lo normal socialmente hablando y lo ideal personalmente sintiendo, detenemos el ritmo agitado diario, relajamos los músculos trapecios y aledaños y emprendemos una experiencia interesante. Y odiamos a las señoras que no solo se pierden ese instante, sino que con las puntas de sus paraguas irrumpen la armonía de tal placer. Por momentos alzamos la vista al cielo como con ansias de que la próxima gota golpeé y no inesperadamente. Abrimos los brazos casi de un modo disimulado, como queriendo abarcar aún más el área a embeber...y sentimos como nuestros pies se sienten encharcados y hasta en un sentido simpáticos...
Todos, tal disparidad conviviendo junta...desafiante.

8 comentarios:

Roberto Esmoris Lara dijo...

Qué hermosa energía de vida,Moni, en este y en tus otros textos!
Fue una maravilla encontrarte y respirar tus paisajes (internos y externos)
Te abrazo con toda ternura y agradecimiento.
Hasta luego
REL

pezon dijo...

a veces disfruto la lluvia.
a veces la sufro.

(entre paréntesis):
anduve pispeando un poco.
está bueno.
ya leeré con más detenimiento...

Yob dijo...

Cuando el cielo llora las personas avanzan raudas, cabizbajos evitando mirar los ojos del infinito y no acoplarse a su posible tristeza, avanzan cubriéndose todas pensando como queriendo no formar parte de aquel llanto limpio y universal, avanzan pensando en el calor de hogar sin recordar que aquella lluvia intenta sacar su calor personal. Me gusta la lluvia, la disfruto y la requiero; en donde vivo no llueve tan fuerte como para usar paraguas pero cuando viajé hace poco disfruté como un niño de un llanto extremo y miré directo a los ojos del cielo como intentando bañarme de su momento.

Hermoso escrito y un blog muy ameno y cálido. Te voy siguiendo.

Saludos.

Javier Martin Alvarado dijo...

relato de la viad urbana bajo la lluvia... con todas sus variaciones

Monica Binsou dijo...

REL: Muy amable tu invitacion y tu bienvenida cuando anduve de paseo pro tu blog, espero que te sientas igual de bien recibido por estos rincones.Te mando un abrazo y espero que sigamos en contacto.

pezon:Bienvenido!!! pispea cuando quieras...siempre habra una huida esperandote...un abrazo.

Yob: Las puertas se te abren en este sitio para que regreses cuantas veces quieras...yo por lo pronto te vere en tu blog. Un abrazo.

Javier Martin ALvarado: Gracias por tu visita...un abrazo!!!

manu dijo...

Ciertamente es agradable disfrutar de la lluvia, además una entiende que se terminará mojando camine más o menos lentos, con lo cual, a disfrutar! Feo es cuando se tiene que ir a trabajar, ahí si, busco los balcones para resguardarme.

Pero que linda es la lluvia en verano…

Abrazo!!

Pd: además soy muy torpe para usar paraguas.

Monica Binsou dijo...

Manu: Compartimos la torpeza en cuanto a paraguas se trate...He nacido sin destreza para portar semejantes interruptores del flujo normal de nuves condensadas...Termino eligiendo mojarme...Aunque cuando la obligacion apremia, buenos son los balcones y demás...Un abrazo!

Anónimo dijo...

La lluvia toca nustra alma, desde que el viento nos anuncia que está por llegar.

Muy bonito tu blog...felicidades !