
El día en que desandes caminos y emprendas el nuestro.
Ese instante en que se te consuma el corazón de amor, mientras te rodeo con mis brazos.
Ese sueño del que despertemos juntos, con aroma a tierra y rocío.
Esa mirada que me habilite a sondearte sin más preámbulos y con la simpleza del amor.
Ese suspiro que me indique que las barreras de una ves por todas fueron destruidas.
Ese beso que sea tan nuevo, como la esperanza de que es posible creer y amar.
Esa sonrisa que me regale la complicidad de ser uno solo,hasta en las pequeñas cosas.
Esa palabra que explique la teoría de la relatividad por si misma.
Ese gesto que unifique lenguajes y abra las puertas de nuestro modo de comunicarnos, único.
Te espero desde la eternidad...






