lunes, 28 de septiembre de 2009

El éxodo de las mariposas: un instante.

Comprobar ortografía Que simple suele ser describir ese instante en el que la primer mariposa se instala en tu estómago y coloniza cada espacio de tu cuerpo sin olvidar tu espíritu en su itinerario de vuelo. Hasta existe un exceso de romanticismo en la expresión metafórica. Pero casi igualmente extraordinario es ese momento en que la mariposa que parecía reproducirse desmedidamente y ser inmortal, decide emprender viaje,sin importar hacia adonde,fuera de tus límites corpóreos.
Ese es el instante en que tomás por completo el control de todos tus movimientos moleculares, quimicamente inducidos por tu metabolismo excento de insectos con alas que alteran el equilibrio vital de la armonía de tu vida.
Ese es el momento en que te reencontrás con tus fronteras y tus límites, tus aduanas intactas y un ejército de efectivos gendarmes abstractos que se disponen a cazar mariposas al primer intento de usurpación.
Ese es el instante en que te sentís libre como antes, pero con una dosis extra; los hilos de la marioneta de tu cuerpo alterados por las oleadas ventosas del alar "maripozesco", ya cuentan con tu conducción rigurosa.
Ese es el momento en que te volatilizás con la misma capacidad de suspenderte por encima del suelo y danzar con el viento, pero sin depender de aquella maquina productora de orugas empecinada en colonizarte.
Bienvenido a "ese instante", que es solo eso...
Un instante que comienza a acabarse...

4 comentarios:

Luzzy Duran dijo...

SUBLIME!!!
Hay q postergar los instantes en que las mariposas continuan con el revoloteo!!
cuidate amiga mia!1
besos!!

Lazánduri dijo...

Me encanta la química de tus palabras.
http://corcelesdehamelin.blogspot.com

Alatriste dijo...

Adoro ese instante mágico en el que creemos desvanecernos ante la visión de la persona amada. Pero como dices, las mariposas no habitan eternamente en nuestro estómago. Debemos seguir su vuelo para hacerlo nuestro. Un bonito y sentido escrito, amiga. Enhorabuena. Me encantó volver a saber de ti. Espero que estés genial. Cuídate. Un beso.

Anónimo dijo...

¡Bien!
¡Aplausos!